Una aplicación busca mejorar la atención médica para refugiados en el noroeste de Arkansas

De izquierda a derecha: Los estudiantes Daniela Vasquez, Ariel Rogers, Kendall Jasper y Valeria Mazariegos presentan su aplicación de alfabetización sanitaria para refugiados del noroeste de Arkansas dentro del Adohi Hall.
De izquierda a derecha: Los estudiantes Daniela Vasquez, Ariel Rogers, Kendall Jasper y Valeria Mazariegos presentan su aplicación de alfabetización sanitaria para refugiados del noroeste de Arkansas dentro del Adohi Hall.

Una aplicación que busca mejorar el acceso a la atención médica para los refugiados en el noroeste de Arkansas obtuvo el primer premio en el día de demostración en la Universidad de Arkansas (U de A) con sede en Fayetteville.

El evento tuvo lugar en el edificio de Adohi Hall, donde se mostraron los aprendizajes y prototipos desarrollados por equipos de estudiantes después de un semestre de orientación y tutoría.

La aplicación funciona como una guía de conocimientos sobre salud, con una "biblioteca de aprendizaje" que alberga fuentes médicas creíbles traducidas por expertos bilingües. También hay una guía de dolor que utiliza imágenes a través de una función de voz a texto. Todo esto se pensó para ayudar a refugiados que llegan a la región sin ninguna experiencia en como funciona el sistema médico de este país.

Además, la aplicación permite personalizar el perfil del paciente que desea solicitar servicios médicos, y así pueden incluir información de salud personal y encontrar recursos integrados para programar citas, transporte o localizar hospitales cercanos a su domicilio.

Según Kendall Jasper, líder de un equipo que se asoció con Canopy NWA y Community Clinic, muchos refugiados llegan a Estados Unidos con diversas lesiones y enfermedades, algunas de las cuales son muy graves, y a menudo carecen de conocimiento sobre cómo buscar tratamiento médico para atender a sus necesidades de salud.

"Como muchos saben, el sistema de salud estadounidense es muy complejo, lo que dificulta su navegación", dijo Jasper. "Esperamos abordar la desconexión entre los refugiados y el sistema de salud estadounidense, para que ayude a estas personas a tomar decisiones mejores en las cuales estén bien informadas sobre sus necesidades de atención médica".

Jasper le dio crédito a los jueces el día de la presentación por ayudar al equipo a considerar cómo escalar la aplicación de manera efectiva, pero también emplearla a lo largo del Estado Natural. "Al centrarnos ahora en nuestra población localizada, podremos ampliar esta aplicación para atender a los refugiados recién reasentados y sus familias fuera del noroeste de Arkansas en el futuro".

El equipo entrevistó a refugiados de la República Democrática del Congo, Afganistán y Guatemala para descubrir sus puntos débiles. Las barreras comunes incluyeron dificultad para expresar el dolor y describir los síntomas, confusión sobre el uso de Medicaid, barreras del idioma y largos tiempos de espera para programar citas.

Fundada en 2016, Canopy NWA trabaja para ayudar a los refugiados en las habilidades que necesitan para construir sus vidas y prosperar en los Estados Unidos. Según su sitio web, la agencia ha apoyado a 450 refugiados en los últimos ocho años y se espera que lleguen otros 250 en 2024.

Community Clinic se estableció en 1989 y hoy ofrece una multitud de servicios de atención primaria y preventiva en varios idiomas. La clínica se ha ampliado en los últimos años para incluir una clínica móvil y una instalación en Elkins, así como clínicas en Fayetteville High School y la Don Tyson School of Innovation en Springdale, según su página de internet.

Según Ingrid VillaSeñor, refugiada de Guatemala, dice que cuando ella llegó al noroeste de Arkansas, no tenía ni la menor idea de como tratar cuestiones de salud, pero lo más "irritable" para ella, no era la barrera del idioma, sino la del dinero para pagar los médicos.

"Mire, cuando llega uno a un país que primero no se habla el idioma, es muy difícil entender muchas cosas, especialmente cuando uno se enferma y no sabe como expresarse", dijo Ingrid. "Lo peor no necesariamente es hablar inglés, sino lo caro que es pagar hospitales y luego ir a donde los doctores, todo eso está por las nubes".

De acuerdo a las declaraciones de Ingrid, ella ha llegado a pagar hasta $200 dólares solo por una visita al doctor, sin contar prescripciones de recetas médicas, que a veces dice que pasan de los $100 dólares cada vez que va al médico y le ordenan medicamento.

Amanda Echegoyen, directora de operaciones de Community Clinic y mentora del equipo de Jasper, dijo que las asociaciones de colaboración entre organizaciones comunitarias, empresas y la U de A, fomentan el intercambio de ideas para facilitar que los usuarios de esta aplicación puedan tener mejor aseso a un sistema médico de bajo costo y no irse a lo primero que miran en el mercado.

"La convergencia de experiencia, recursos y perspectivas con este tipo de colaboraciones es muy importante porque el efecto sinérgico va más allá de lo que cada grupo podría lograr de forma independiente", dijo Echegoyen. "Las empresas y organizaciones comunitarias que se asocian con McMillon Innovation Studio, pueden aprovechar la creatividad y la innovación de los equipos interdisciplinarios de estudiantes."

El estudio McMillon sirve como centro de innovación para los estudiantes del campus de la U de A, y trabaja para desarrollar futuros líderes, emprendedores e innovadores para la región. Estos estudiantes tienen acceso a valiosos recursos y tutoría que les brindan apoyo para cultivar sus habilidades creativas y empoderarlos para generar innovación de impacto a través de cambios organizacionales, sociales y empresariales.

La aplicación para estos refugiados será anunciada al público una vez tenga las registraciones correspondientes por los desarrolladores.