Nuevo proyecto honraría a Masahuat, el pueblo salvadoreño que emigró a Arkansas

Escudo del municipio de Masahuat, El Salvador. Esta pequeña población es la que más ha migrado para Arkansas de todo el país, y se está gestionando la posible creación de un parque para honrar a estos pioneros de la migración latina al noroeste de Arkansas.
Créditos: Alcaldía Municipal de Masahuat
Escudo del municipio de Masahuat, El Salvador. Esta pequeña población es la que más ha migrado para Arkansas de todo el país, y se está gestionando la posible creación de un parque para honrar a estos pioneros de la migración latina al noroeste de Arkansas. Créditos: Alcaldía Municipal de Masahuat

ROGERS, Arkansas – ¿Sabías que gran parte de la población salvadoreña residente en el noroeste de Arkansas es originaria de un solo pueblo?

Según José Roberto Castellón López, el Cónsul General de la República de El Salvador en Springdale, la comunidad salvadoreña en el noroeste de Arkansas es una comunidad muy especial, con una peculiaridad. Buena cantidad de los salvadoreños, sus hijos y nietos que viven en lugares como Rogers, Lowell, Springdale y Bentonville son originarios de Masahuat, un pequeño municipio de 3.393 habitantes ubicado en el distrito de Metapán y el departamento de Santa Ana, en el noroeste del país cerca de la triple frontera entre El Salvador, Guatemala y Honduras.

Masahuat fue fundado por Nahuas provenientes de México en el siglo XIII y su nombre original fue Atempa Masahuat, un nombre Náhuatl que significa río abundante de venados.

Según el Cónsul, la primera ola de migración desde Masahuat llegó al noroeste de Arkansas entre 1980 y 1985, y ellos y sus descendientes siguen radicando en la región. También llegaron de Usulután, en el oriente del país. Las comunidades con más salvadoreños en la región son Rogers, Russellville, Dardanelle y Conway, en Arkansas, Marshall y Sedalia en Missouri.

De acuerdo a Castellón, los primeros salvadoreños llegaron a trabajar en las polleras, pero también trabajan en ocupaciones agrícolas e industriales, y ahora hay una buena cantidad de profesionales, hasta hay abogados.

La primera ola de migración fue causada por la guerra civil en El Salvador, la cual duró de 1975 a 1982. Los primeros migrantes llegaron a Los Ángeles, pero después de unos cinco años, las familias tuvieron la oportunidad de migrar para Arkansas. Una vez que se habían asentado en esta región, la migración desde El Salvador fue directamente para Arkansas, explicó el Cónsul.

En la época de la guerra civil, Masahuat fue una de las zonas más conflictivas, lo cual explica que fue uno de los municipios del país que más emigró a Estados Unidos. Desde la década de los 1990s, la gente ha emigrado más por motivos económicos o para huir de la violencia social que caracterizó a El Salvador antes de la actual administración del presidente Bukele.

Además de Rogers, el pueblo de Arkansas donde hay más masahueños, hay presencia en Neosho, Missouri y en Springdale, donde el equipo AD Masahuat compite en la liga de fútbol municipal.

Según el estudio Masahuat y las migraciones de Elsa Ramos de la Universidad Tecnológica de El Salvador, el 77.2% de los habitantes de Masahuat manifestaron tener algún familiar en Estados Unidos, sobre todo en Arkansas, California o Virginia. Dentro de las 340 personas en Masahuat que identificaron el lugar en Estados Unidos en donde tienen un familiar, 171 citaron Arkansas, es decir que poco más de la mitad del total de la población masahueña en Estados Unidos vive en un solo estado: Arkansas.

La historia de Masahuat continúa en el noroeste de Arkansas. Incluso, el Cónsul reveló que hay un proyecto de crear un parque que se podría nombrar Masahuat, Santa Ana o El Salvador, en honor a los migrantes salvadoreños. A pesar de que apenas se esté empezando a gestionar el proyecto, lo más probable sería que fuera en Rogers, en donde la comunidad masahueña es más fuerte, aunque se está hablando con varias alcaldías del noroeste de Arkansas para poder llevar a cabo dicho proyecto.

Con o sin el parque, no cabe duda que los habitantes de Masahuat han dejado huella en el noroeste de Arkansas, y con la notable mejora en las condiciones de vida y de seguridad en El Salvador, serán cada vez más cercanos los nexos entre ambas poblaciones.