Visitar Europa…sin salir de Arkansas

WIEDERKEHR y SUBIACO, Arkansas – La tarde soleada del primer día de 2024 parecía ser el momento perfecto para visitar dos lugares en el valle del Río Arkansas, ambos a menos de una hora del lado este de Fort Smith, donde uno se siente en el Viejo Continente sin tomar el avión.

Empezamos por Wiederkehr. Este pueblito de solo 38 habitantes fue fundado por suizos alemanes liderados por Johann Andreas Wiederkehr, quienes emigraron a Arkansas y fundaron el pueblo en 1880. Cuando vieron el suave declive de sus laderas hacia el sur, sabían que era el lugar perfecto para seguir con la tradición vitivinícola que llevaban desde Suiza. Así fue como Wiederkehr, y el pueblo cercano de Altus, se convirtieron en el epicentro de la producción de vino en Arkansas.

El encanto del pueblo no es solo su vino, sino también sus casas y edificios típicos, y su restaurante Weinkeller, típicamente suizo, en una cueva debajo de un chalet de madera. Los paisajes de Wiederkehr, muy accesibles para cualquiera que vive en Fort Smith, la zona del Río Arkansas o inclusive en Fayetteville, transportan a uno a esos paisajes que imaginamos de Suiza. Todo, menos el restaurante, se puede visitar libre y gratuitamente.

Seguimos con Subiaco. Llegando desde cualquier rumbo, llaman la atención unas hermosas torres tipo catedral que parecen sacadas directamente de Europa. Acercándose un poco más, uno se percata que se trata de un hermoso monasterio, o más bien de una abadía llamada Subiaco Abbey.

Subiaco, un conjunto de edificios religiosos de estilo romano quien se ha levantado dos veces de sus cenizas después de incendios, fue fundado por monjes benedictinos alemanes en 1878. Hoy en día, hospeda una población de 39 monjes, quienes se dedican, aparte de la oración y la educación, a criar ganado, hacer cerveza y producir salsa picante.

No solo viven monjes en Subiaco. También es una reconocida escuela preparatoria que ha sido designada en varias ocasiones como mejor preparatoria católica del estado de Arkansas. Su fama llega mas allá de las fronteras del Estado Natural, y jóvenes del mundo entero vienen a estudiar en Subiaco Academy. El pequeño pueblo de Subiaco, nombrado en honor al pueblo italiano donde se encuentra una abadía de la misma orden de monjes, con sus apenas 500 habitantes y rodeado por verdes praderas, sorprende por tener un lugar tan bello, prestigioso e insólito, como quien dice, en medio de la nada.

Sea con los paisajes invernales de nieve o con los primeros brotes de la primavera, ahora ya saben adonde ir para darse una vuelta a las Europas...sin salir de Arkansas.